lunes, 15 de octubre de 2012

En el nombre del Padre



Hoy no voy a escribir sobre vanidades, sino que hablaré sobre quien en principio ha inspirado todos mis escritos y a quien siempre he querido dar a conocer, aunque no le he mencionado nunca antes en forma directa, y a quien le debo mi vida, no en forma figurada, sino tan cierta como el aire que respiro, él es mi amigo Jesús el Nazareno, también conocido como Yahshúa Ha Mashiaj el Hijo de nuestro Padre Eterno.

En el nombre del Padre
Siempre que nos referimos al ser supremo, a nuestro Padre creador, usamos generalmente la palabra Dios, nombre que nadie ha objetado nunca, a pesar de un curioso y casi imperceptible detalle. Días pasados, buscando el origen de no recuerdo que término, me encontré con que la palabra Dios tiene su origen en Zéus[1], “el padre de los dioses y los hombres, que gobernaba a los dioses del monte Olimpo como un padre a una familia”
Inmediatamente busque otras fuentes que rectificaran esta equivocación, pero lamentablemente para mí, todas confirmaron esta definición y origen de la palabra. Quise entonces indagar más profundamente porqué al nombre del eterno, al todopoderoso YHWH ELOIM, se le había querido profanar de tal forma, y esta es la historia.

El mundo donde arribó Jesús
En aquella Palestina que vivieron los primeros seguidores de Jesús;  tal vez tan conflictuada como la actual, convivían razas, lenguas  y religiones diferentes.  El Imperio romano se había extendido por todo el mundo, incluso hasta la provincia de Judea que era un reino clientelar de Roma, independiente de derecho, pero estaba sujeto a la autoridad romana. Los funcionarios, sus familias y los oficiales del imperio, imponían su religión jupiteriana y su idioma latín.
En tanto la soldadesca de mercenarios griegos, que odiaban fervientemente a los judíos, paradójicamente compartían con parte de este pueblo –  que regresaba de su exilio en Asiria – su lengua griega y algunas de sus creencias en el idolátrico panteón de dioses helénicos.
Así, una mixturada raza hebrea  compuesta por Judíos, israelitas y estos grupos “no puros” que habían vuelto tardíamente a su tierra desde el exilio, y no recordaban siquiera su lengua o quien era su Señor. Disputaban entre si su supremacía y el favor de Yahweh Elohim. Fue casualmente por estos sobrevivientes, y por la extensa comunidad judía de Alejandría, que dos siglos antes se comenzó a traducir por primera vez Los libros que conforman el antiguo Testamento  del hebreo al griego .

La primera traducción al griego koiné
No poco fue el revuelo que esto causó, ya que la clase sacerdotal, no aceptó esta traducción (la setenta) aduciendo entre otros argumentos que era imposible y prohibido traducir la palabra de Elohim a otra lengua, sobre todo impura como la griega, que hacia imposible entender el pensamiento de El.[2]
No obstante, la palabra del Señor se tradujo al griego koine  conservando casi intacto su contenido y pensamiento.  Aunque las técnicas de traducción de aquellos tiempos, sean diferentes a las técnicas de traducción que usamos hoy, el pueblo que volvía del destierro tuvo su Libro, la Septuaginta o Biblia de los setenta o simplemente “la 70”.

El ocultamiento del Nombre
Pero… la casta sacerdotal siguiendo la tradición religiosa – no por mandamiento de Ley, sino por pensamiento de hombres – había prohibido, hacia ya muchos siglos, llamar al Señor por su nombre y habían sacado de la escritura hebrea original, la puntuación que equivalía a las vocales, dejando solo cuatro consonantes: YHWH, conjunto que se denominó “las cuatro letras” ó tetragrama, ó tetragrámaton hebreo. Estas cuatro letras eran imposibles de leer, y así al verlas se vocalizaba como Adon-Ai  El Señor, o HaSHem que quiere decir El Nombre.
La traducción de la setenta – se llamo así por los 72 sabios que la escribieron[3] – traduce cuando encuentra el tetragrama hebreo del nombre de Yahweh, el termino griego Θεός – theos –  que se refiere a la suprema divinidad, una cualidad y no a un nombre propio. Los traductores creyeron  respetar así el secreto del nombre divino, pero esto profundizó aún más el oscurantismo alrededor del nombre de nuestro Señor. La perfecta idea de este nombre se interpreta en Apocalipsis 1:8 “Yo Soy el que soy, el que era, y el que ha de venir”
El nombre Yahvé – yo soy el que soy – es semítico, y no guarda parentesco con ninguna de las formas indoeuropeas de designar al ser supremo, es por ello que fue imposible otorgarle una traducción correcta a través de “theos” aunque, se debe haber considerado en ese momento la más correcta para su interpretación.

La Vulgata
En el siglo IV de nuestra era, en el año 382, fue encargada por el papa Dámaso I la traducción al latín de la Biblia Griega conocida como la Septuaginta, el encargado de hacer este trabajo fue Jerónimo de Estridón, más conocido como San Jerónimo considerado como uno de los padres de la iglesia católica romana, y como un hombre elegido por Dios para explicar y hacer entender mejor la Biblia, (su traducción se uso hasta el pasado siglo como texto oficial de la iglesia católica) este talento le valió para ser nombrado patrono de todos los que en el mundo se dedican a hacer entender la Biblia, título que no sería el apropiados si consideramos la histórica confusión teológica que creó en torno al nombre del Padre.
Veamos
·         En la Biblia hebrea el nombre del  Padre  es  YHWH – que como ya vimos – se desconoce su pronunciación exacta, aunque Yahweh sería la más aceptada vocalización.
·         En la Septuaginta los sabios usan el termino del griego koiné, theos que se refiere solo al ser supremo,  para traducir el nombre propio del Padre escrito en el tetragrámaton YHWH,   
·         San Jerónimo usa la palabra latina deus para traducir el termino griego theos.
·         La palabra latina deus en realidad es la traducción de Zeus, theos de los griegos.
·         El nombre griego Zeus toma así el lugar de YHWY que figura en las escrituras nada menos que siete mil veces.
Jerónimo usó  el  término Deus, que era conocido por todos los escritores de su época como la traducción latina del ser supremo griego Zeus, (que no figuraba como tal en la Septuaginta), para traducir el término original griego theos, Jerónimo no desconocía esto, ya que era un célebre estudioso del latín en una época en la que eso implicaba dominar el griego, además conocía el hebreo a la perfección por lo que se debe descartar de plano cualquier desconocimiento idiomático o interreligioso, lo que nos lleva a preguntarnos ¿que fue lo que motivo tan tremendo error?  ¿No existía forma alguna de traducir el tetrámagon YHWH del hebreo al latín? ¡Por supuesto que sí ¡  existían varias formas de hacerlo, pero indudablemente la iglesia católica primitiva trato de mantener oculto el nombre de Yahweh de las Sagradas Escrituras.

Es tan complicada la historia de la traducción de la biblia, que existe una biblioteca completa tratando de explicar solo eso. Fueron miles de traducciones que convivían en la edad media de la pre imprenta, y fue esta la que terminó con las copias manuscritas

aúno desde distintas fuentes la primera Biblia impresa. En las modernas traducciones, se han tomado los mas antiguos manuscritos y códices para obtener una mas pura traducción.

JESÚS DA LA SALIDA
Jesús de Nazaret el hijo del Padre, quien se decía a si mismo “Yo soy” es el nombre nuevo, solo basta leer una reseña de su nombre en las Sagradas Escrituras para estar seguros de que el es el único camino al Padre,  Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie va al Padre si no es por mí.

Jesús nos habla de su nombre:
Versión RVA
1.       Mt:1:21: Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará á su pueblo de sus pecados.
2.       Mt:1:23: He aquí la virgen concebirá y parirá un hijo, Y llamarás su nombre Emmanuel, que declarado, es: Con nosotros Dios.
3.       Mt:1:25: Y no la conoció hasta que parió á su hijo primogénito: y llamó su nombre JESUS.
4.       Mt:6:9: Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
5.       Mt:7:22: Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros?
6.       Mt:10:22: Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre; mas el que soportare hasta el fin, éste será salvo.
7.       Mt:12:21: Y en su nombre esperarán los Gentiles.
8.       Mt:18:20: Porque donde están dos ó tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos.
9.       Mt:19:29: Y cualquiera que dejare casas, ó hermanos, ó hermanas, ó padre, ó madre, ó mujer, ó hijos, ó tierras, por mi nombre, recibirá cien veces tanto, y heredará la vida eterna.
10.   Mt:21:9: Y las gentes que iban delante, y las que iban detrás, aclamaban diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!
11.   Mt:23:39: Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor.
12.   Mt:24:5: Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y á muchos engañarán.
13.   Mt:24:9: Entonces os entregarán para ser afligidos, y os matarán; y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre.
14.   Mt:28:19: Por tanto, id, y doctrinad á todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo:
15.   Mk:9:37: El que recibiere en mi nombre uno de los tales niños, á mí recibe; y el que á mí recibe, no recibe á mí, mas al que me envió.
16.   Mk:9:38: Y respondióle Juan, diciendo: Maestro, hemos visto á uno que en tu nombre echaba fuera los demonios, el cual no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos sigue.
17.   Mk:9:39: Y Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre que luego pueda decir mal de mí.
18.   Mk:9:41: Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.
19.   Mk:11:9: Y los que iban delante, y los que iban detrás, daban voces diciendo: ¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señor.
20.   Mk:13:6: Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañaran á muchos.
21.   Mk:13:13: Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo.
22.   Mk:16:17: Y estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas;
23.   Lk:2:21: Y pasados los ocho días para circuncidar al niño, llamaron su nombre JESUS; el cual le fué puesto por el ángel antes que él fuese concebido en el vientre.
24.   Lk:9:48: Y les dice: Cualquiera que recibiere este niño en mí nombre, á mí recibe; y cualquiera que me recibiere á mí, recibe al que me envió; porque el que fuere el menor entre todos vosotros, éste será el grande.
25.   Lk:9:49: Entonces respondiendo Juan, dijo: Maestro, hemos visto á uno que echaba fuera demonios en tu nombre; y se lo prohibimos, porque no sigue con nosotros.
26.   Lk:10:17: Y volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.
27.   Lk:11:2: Y les dijo: Cuando orareis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos; sea tu nombre santificado. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
28.   Lk:13:35: He aquí, os es dejada vuestra casa desierta: y os digo que no me veréis hasta que venga tiempo cuando digáis: Bendito el que viene en nombre del Señor.
29.   Lk:19:38: Diciendo: ¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor: paz en el cielo, y gloria en lo altísimo!
30.   Lk:21:8: El entonces dijo: Mirad, no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy; y, el tiempo está cerca: por tanto, no vayáis en pos de ellos.
31.   Lk:21:12: Mas antes de todas estas cosas os echarán mano, y perseguirán, entregándoos á las sinagogas y á las cárceles, siendo llevados á los reyes y á los gobernadores por causa de mi nombre.
32.   Lk:21:17: Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.
33.   Jn:1:12: Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre:
34.   Jn:2:23: Y estando en Jerusalem en la Pascua, en el día de la fiesta, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.
35.   Jn:3:18: El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
36.   Jn:5:43: Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís: si otro viniere en su propio nombre, á aquél recibiréis.
37.   Jn:10:25: Respondióles Jesús: Os lo he dicho, y no creéis: las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí;
38.   Jn:12:13: Tomaron ramos de palmas, y salieron á recibirle, y clamaban: ¡Hosanna, Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel!
39.   Jn:12:28: Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Y lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez.
40.   Jn:14:13: Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, esto haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
41.   Jn:14:14: Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.
42.   Jn:14:26: Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho.
43.   Jn:15:16: No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé.
44.   Jn:15:21: Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.
45.   Jn:16:23: Y aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
46.   Jn:16:24: Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre: pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.
47.   Jn:16:26: Aquel día pediréis en mi nombre: y no os digo, que yo rogaré al Padre por vosotros;
48.   Jn:17:6: He manifestado tu nombre á los hombres que del mundo me diste: tuyos eran, y me los diste, y guardaron tu palabra.
49.   Jn:17:11: Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo á ti vengo. Padre santo, á los que me has dado, guárdalos por tu nombre, para que sean una cosa, como también nosotros.
50.   Jn:17:12: Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; á los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición; para que la Escritura se cumpliese.
51.   Jn:17:26: Y yo les he manifestado tu nombre, y manifestaré lo aún; para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.
52.   Jn:20:31: Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.
53.   Acts:2:21: Y será que todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
54.   Acts:2:38: Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
55.   Acts:4:10: Sea notorio á todos vosotros, y á todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, al que vosotros crucificasteis y Dios le resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.
56.   Acts:4:12: Y en ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado á los hombres, en que podamos ser salvos.
57.   Acts:8:12: Mas cuando creyeron á Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.
58.   Acts:9:29: Y hablaba confiadamente en el nombre del Señor: y disputaba con los Griegos; mas ellos procuraban matarle.
59.   Acts:15:17: Para que el resto de los hombres busque al Señor, Y todos los Gentiles, sobre los cuales es llamado mi nombre, Dice el Señor, que hace todas estas cosas.
60.   Acts:15:26: Hombres que han expuesto sus vidas por el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
61.   Acts:18:15: Mas si son cuestiones de palabras, y de nombres, y de vuestra ley, vedlo vosotros; porque yo no quiero ser juez de estas cosas.
62.   Acts:19:13: Y algunos de los Judíos, exorcistas vagabundos, tentaron á invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que Pablo predica.
63.   Acts:21:13: Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y afligiéndome el corazón? porque yo no sólo estoy presto á ser atado, mas aun á morir en Jerusalem por el nombre del Señor Jesús.
64.   Rom:2:24: Porque el nombre de Dios es blasfemado por causa de vosotros entre los Gentiles, como está esctrito.
65.   Rom:9:17: Porque la Escritura dice de Faraón: Que para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi potencia, y que mi nombre sea anunciado por toda la tierra.
66.   Rom:10:13: Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
67.   Rom:15:9: Y para que los Gentiles glorifiquen á Dios por la misericordia; como está escrito: Por tanto yo te confesaré entre los Gentiles, Y cantaré á tu nombre.
68.   1Cor:1:2: A la iglesia de Dios que está en Corinto, santificados en Cristo Jesús, llamados santos, y á todos los que invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo en cualquier lugar, Señor de ellos y nuestro:
69.   1Cor:1:10: Os ruego pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros disensiones, antes seáis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.
70.   1Cor:5:4: En el nombre del Señor nuestro Jesucristo, juntados vosotros y mi espíritu, con la facultad de nuestro Señor Jesucristo,
71.   1Cor:6:11: Y esto erais algunos: mas ya sois lavados, mas ya sois santificados, mas ya sois justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
72.   2Cor:5:20: Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio nuestro; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
73.   Eph:5:20: Dando gracias siempre de todo al Dios y Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo:
74.   Phil:2:9: Por lo cual Dios también le ensalzó á lo sumo, y dióle un nombre que es sobre todo nombre;
75.   Phil:2:10: Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y de los que en la tierra, y de los que debajo de la tierra;
76.   1Tm:6:1: TODOS los que están debajo del yugo de servidumbre, tengan á sus señores por dignos de toda honra, porque no sea blasfemado el nombre del Señor y la doctrina.
77.   2Tm:2:19: Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor á los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.
78.   Heb:2:12: Diciendo: Anunciaré á mis hermanos tu nombre, En medio de la congregación te alabaré.
79.   Heb:6:10: Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado á su nombre, habiendo asistido y asistiendo aún á los santos.
80.   Heb:13:15: Así que, ofrezcamos por medio de él á Dios siempre sacrificio de alabanza, es á saber, fruto de labios que confiesen á su nombre.
81.   Jms:2:7: ¿No blasfeman ellos el buen nombre que fué invocado sobre vosotros?
82.   Jms:5:10: Hermanos míos, tomad por ejemplo de aflicción y de paciencia, á los profetas que hablaron en nombre del Señor.
83.   Jms:5:14: ¿Está alguno enfermo entre vosotros? llame á los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
84.   1Pt:4:14: Si sois vituperados en el nombre de Cristo, sois bienaventurados; porque la gloria y el Espíritu de Dios reposan sobre vosotros. Cierto, según ellos, él es blasfemado, mas según vosotros es glorificado.
85.   1Jn:2:12: Os escribo á vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os son perdonados por su nombre.
86.   1Jn:3:23: Y éste es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos á otros como nos lo ha mandado.
87.   1Jn:5:13: Estas cosas he escrito á vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.
88.   3Jn:1:7: Porque ellos partieron por amor de su nombre, no tomando nada de los Gentiles.


Los nombres en apocalipsis
Es tal la importancia de los nombres que en esta reseña de Apocalipsis podemos ver los nombres Santos y aquellos que hacen guerra al cordero y a los suyos

1.       Rv:2:3: Y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado por mi nombre, y no has desfallecido.
2.       Rv:2:13: Yo sé tus obras, y dónde moras, donde está la silla de Satanás; y retienes mi nombre, y no has negado mi fe, aun en los días en que fué Antipas mi testigo fiel, el cual ha sido muerto entre vosotros, donde Satanás mora.
3.       Rv:2:17: El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. Al que venciere, daré á comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.
4.       Rv:3:1: Y ESCRIBE al ángel de la iglesia en SARDIS: El que tiene los siete Espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice estas cosas: Yo conozco tus obras que tienes nombre que vives, y estás muerto.
5.       Rv:3:5: El que venciere, será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.
6.       Rv:3:8: Yo conozco tus obras: he aquí, he dado una puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar; porque tienes un poco de potencia, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.
7.       Rv:3:12: Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalem, la cual desciende del cielo de con mi Dios, y mi nombre nuevo.
8.       Rv:6:8: Y miré, y he aquí un caballo amarillo: y el que estaba sentado sobre él tenía por nombre Muerte; y el infierno le seguía: y le fué dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las bestias de la tierra.
9.       Rv:8:11: Y el nombre de la estrella se dice Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas fué vuelta en ajenjo: y muchos murieron por las aguas, porque fueron hechas amargas.
10.   Rv:9:11: Y tienen sobre sí por rey al ángel del abismo, cuyo nombre en hebraico es Abaddon, y en griego, Apollyon.
11.   Rv:11:18: Y se han airado las naciones, y tu ira es venida, y el tiempo de los muertos, para que sean juzgados, y para que des el galardón á tus siervos los profetas, y á los santos, y á los que temen tu nombre, á los pequeñitos y á los grandes, y para que destruyas los que destruyen la tierra.
12.   Rv:13:1: Y YO me paré sobre la arena del mar, y vi una bestia subir del mar, que tenía siete cabezas y diez cuernos; y sobre sus cuernos diez diademas; y sobre las cabezas de ella nombre de blasfemia.
13.   Rv:13:6: Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar su nombre, y su tabernáculo, y á los que moran en el cielo.
14.   Rv:13:8: Y todos los que moran en la tierra le adoraron, cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida del Cordero, el cual fué muerto desde el principio del mundo.
15.   Rv:13:17: Y que ninguno pudiese comprar ó vender, sino el que tuviera la señal, ó el nombre de la bestia, ó el número de su nombre.
16.   Rv:14:1: Y MIRÉ, y he aquí, el Cordero estaba sobre el monte de Sión, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de su Padre escrito en sus frentes.
17.   Rv:14:11: Y el humo del tormento de ellos sube para siempre jamás. Y los que adoran á la bestia y á su imagen, no tienen reposo día ni noche, ni cualquiera que tomare la señal de su nombre.
18.   Rv:15:2: Y vi así como un mar de vidrio mezclado con fuego; y los que habían alcanzado la victoria de la bestia, y de su imagen, y de su señal, y del número de su nombre, estar sobre el mar de vidrio, teniendo las arpas de Dios.
19.   Rv:15:4: ¿Quién no te temerá, oh Señor, y engrandecerá tu nombre? porque tú sólo eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán, y adorarán delante de ti, porque tus juicios son manifestados.
20.   Rv:16:9: Y los hombres se quemaron con el grande calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene potestad sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria.
21.   Rv:17:3: Y me llevó en Espíritu al desierto; y vi una mujer sentada sobre una bestia bermeja llena de nombres de blasfemia y que tenía siete cabezas y diez cuernos.
22.   Rv:17:5: Y en su frente un nombre escrito: MISTERIO, BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS FORNICACIONES Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.
23.   Rv:17:8: La bestia que has visto, fué, y no es; y ha de subir del abismo, y ha de ir á perdición: y los moradores de la tierra, cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida desde la fundación del mundo, se maravillarán viendo la bestia que era y no es, aunque es.
24.   Rv:19:12: Y sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno entendía sino él mismo.
25.   Rv:19:13: Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.
26.   Rv:19:16: Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEñOR DE SEñORES.
27.   Rv:21:12: Y tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres escritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel.
28.   Rv:21:14: Y el muro de la ciudad tenía doce fundamentos, y en ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.
29.   Rv:22:4: Y verán su cara; y su nombre estará en sus frentes.




Yo Soy


Mt:14:27: Mas luego Jesús les habló, diciendo: Confiad, yo soy; no tengáis miedo.
Mt:22:32: Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos.
Mt:24:5: Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y á muchos engañarán.
Mk:6:50: Porque todos le veían, y se turbaron. Mas luego habló con ellos, y les dijo: Alentaos; yo soy, no temáis.
Mk:12:26: Y de que los muertos hayan de resucitar, ¿no habéis leído en el libro de Moisés cómo le habló Dios en la zarza, diciendo: Yo soy el Dios de Abraham, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob?
Mk:14:62: Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del hombre sentado á la diestra de la potencia de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.
Lk:1:19: Y respondiendo el ángel le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y soy enviado á hablarte, y á darte estas buenas nuevas.
Lk:21:8: El entonces dijo: Mirad, no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy; y, el tiempo está cerca: por tanto, no vayáis en pos de ellos.
Lk:22:27: Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta á la mesa, ó el que sirve? ¿No es el que se sienta á la mesa? Y yo soy entre vosotros como el que sirve.
Lk:22:70: Y dijeron todos: ¿Luego tú eres Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís que yo soy.
Jn:4:26: Dícele Jesús: Yo soy, que hablo contigo.
Jn:6:20: Mas él les dijo: Yo soy; no tengáis miedo.
Jn:6:35: Y Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida: el que á mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.
Jn:6:41: Murmuraban entonces de él los Judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendí del cielo.
Jn:6:48: Yo soy el pan de vida.
Jn:6:51: Yo soy el pan vivo que he descendido del cielo: si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.
Jn:8:12: Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida.
Jn:8:18: Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da testimonio de mí el que me envió, el Padre.
Jn:8:23: Y decíales: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.
Jn:8:24: Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados: porque si no creyereis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.
Jn:8:28: Díjoles pues, Jesús: Cuando levantareis al Hijo del hombre, entonces entenderéis que yo soy, y que nada hago de mí mismo; mas como el Padre me enseñó, esto hablo.
Jn:8:58: Díjoles Jesús: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.
Jn:9:9: Unos decían: Este es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy.
Jn:10:7: Volvióles, pues, Jesús á decir: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.
Jn:10:9: Yo soy la puerta: el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.
Jn:10:11: Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas.
Jn:10:14: Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.
Jn:11:25: Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
Jn:13:19: Desde ahora os lo digo antes que se haga, para que cuando se hiciere, creáis que yo soy.
Jn:14:6: Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí.
Jn:14:10: ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo de mí mismo: mas el Padre que está en mí, él hace las obras.
Jn:14:11: Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí: de otra manera, creedme por las mismas obras.
Jn:15:1: YO soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.
Jn:15:5: Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer.
Jn:17:14: Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Jn:17:16: No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
Jn:18:5: Respondiéronle: A Jesús Nazareno. Díceles Jesús; Yo soy (Y estaba también con ellos Judas, el que le entregaba.)
Jn:18:6: Y como les dijo, Yo soy, volvieron atrás, y cayeron en tierra.
Jn:18:8: Respondió Jesús: Os he dicho que yo soy: pues si á mi buscáis, dejad ir á éstos.
Jn:18:37: Díjole entonces Pilato: ¿Luego rey eres tu? Respondió Jesús: Tu dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio á la verdad. Todo aquél que es de la verdad, oye mi voz.
Acts:7:32: Yo soy el Dios de tus padres, y el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob. Mas Moisés, temeroso, no osaba mirar.
Acts:9:5: Y él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y él dijo: Yo soy Jesús á quien tú persigues: dura cosa te es dar coses contra el aguijón.
Acts:22:8: Yo entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo: Yo soy Jesús de Nazaret, á quién tú persigues.
Acts:26:15: Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, á quien tú persigues.
1Pt:1:16: Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
Rv:1:8: Yo soy el Alpha y la Omega, principio y fin, dice el Señor, que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.
Rv:1:11: Que decía: Yo soy el Alpha y Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envía lo á las siete iglesias que están en Asia; á Efeso, y á Smirna, y á Pérgamo, y á Tiatira, y á Sardis, y á Filadelfia, y á Laodicea.
Rv:1:17: Y fpicuando yo le vi, caí como muerto á sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas: yo soy el primero y el último;
Rv:2:23: Y mataré á sus hijos con muerte; y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriño los riñones y los corazones: y daré á cada uno de vosotros según sus obras.
Rv:21:6: Y díjome: Hecho es. Yo soy Alpha y Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré de la fuente del agua de vida gratuitamente.
Rv:22:13: Yo soy Alpha y Omega, principio y fin, el primero y el postrero.
Rv:22:16: Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente, y de la mañana.


Θεός

TANAJ  BERESHIT (HEBREO)
(א) בְּרֵאשִׁית בָּרָא אֱלֹהִים | אֵת הַשָּׁמַיִם וְאֵת הָאָרֶץ: (ב) וְהָאָרֶץ הָיְתָה תֹהוּ וָבֹהוּ וְחֹשֶׁךְ עַל פְּנֵי תְהוֹם | וְרוּחַ אֱלֹהִים מְרַחֶפֶת עַל פְּנֵי הַמָּיִם:
1 - En el principio Elohim Alef-Tav creó los cielos y la tierra.
2 - La tierra estaba invisible y sin terminar, la oscuridad estaba sobre la faz del abismo, y el Ruaj de Elohim se movía sobre la superficie de las aguas.

LA SEPTUAGINTA ó DE LOS SETENTA (GRIEGO KOINE)
Στην αρχή ο Θεός δημιούργησε τον ουρανό και τη γη.
Αλλά η γη ερημώθηκε και έκθεση, και σκοτάδι για το πρόσωπό του βαθιά: και το Πνεύμα του
Θεού πλανάται πάνω από την επιφάνεια των υδάτων.
En el principio creó  Theos  el cielo y la tierra.
Pero la tierra estaba desierta e informe; y tinieblas, sobre la faz del abismo; y el Espíritu de Theos flotando sobre la faz de las aguas.

LA VULGATA (LATIN)
1 - in principio creavit Deus caelum et terram
2 - terra autem erat inanis et vacua et tenebrae super faciem abyssi et spiritus Dei ferebatur super aquas

REINA VALERA (ESPAÑOL)
EN el principio crió Dios los cielos y la tierra.
Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas.



[1] Origen de la palabra Dios: “La palabra Dios proviene del latín "Deus", que a su vez viene del griego "Zeus", quien en su mitología era el dios de los dioses. La palabra "Zeus" cambió a Deus y después a Dios. Deus tiene la misma raíz indoeuropea “dyeu” que "día", y significa sol o brillante. Los romanos incorporaron el panteón griego dándoles sus propios nombres. Zeus, siendo el dios padre, se convirtió en Zues Pater, que por uso vulgar se convirtió en Jues Piter o Júpiter. Los judíos nunca usaron ese término (DIOS o DEUS) en sus escritos. Ellos usaron el tetragrama del cual se formó el nombre Yahveh ó Jehová”
[2] Tolomeo Filadelfo se interesó por apoyar la cultura y la literatura de los pueblos. Durante este período la ciudad de Alejandría llegó a ser un centro de gran influencia judía. Por orden suya, se produjo la versión griega del Antiguo Testamento, llamada Septuaginta, entre 280 y 150 a. C. El rey pidió al sumo sacerdote Eleazar que le enviara a Alejandría setenta eruditos hebreos para realizar dicha obra. Esta traducción permitió que todo el mundo conocido en la época –que conocía la lengua griega– leyera las Sagradas Escrituras.
[3] Cuenta la tradición que los setenta sabios escribieron en forma separada la traducción completa de las escrituras, solicitada por el emperador y las setenta traducciones coincidieron perfectamente en su texto. Así la traducción final fue aprobadas para darse a conocer al pueblo e integrar la famosa biblioteca de Alejandría.